Sueño 1:
Estoy mirando mi blog y veo que me han escrito un comentario: Hasta el lunes!!
Miro el seguidor y se trata de Neo.
Estoy en el interior de un edificio. Parece nuevo. Busco a mi amiga de la infancia Sonia G. Como voy fumando, me espero por los pasillos. No he terminado de fumar pero decido apagarlo e ir a buscar a mi amiga.
Alguien me llama. Me giro y es ella. Me saluda con la mano. Voy a su encuentro.
Está dentro de un aula donde las paredes son transparentes. Hay una única entrada y es a través de una puerta minúscula también de cristal. Me tengo que agachar o tirarme al suelo y reptar, pero no lo hago. Me quedo pensando que hacer, si entro, y cómo hacerlo o si me quedo fuera.
Todos los que están dentro llevan batas blancas de laboratorio y me animan a que entre pues al fin y al cabo todos han entrado por ahí. Entonces miro a través del cristal y veo que Sonia está dentro. Su cara es la de Romina A.
Sueño2:
Estoy en casa sacando la ropa de la lavadora. Entre la ropa hay vaqueros, toallas, camisetas, ropa interior…… huele a limpio…. pero mi sorpresa es que entre la ropa limpia saco una compresa sucia, que también se ha lavado. De la compresa cuelga una cinta larga. Me cabrea un poco encontrarme esto!! Sigo sacando la colada y me encuentro otra cinta. Y otra más. Estoy muy indignada!! Pero quién ha puesto todo eso ahí? Busco a mi madre y le cuento lo sucedido.
Ahora estoy doblando ropa, pero veo que no está seca del todo. Me fijo en una toalla azul de playa de mi padre. Decidimos ponerla a secar y vemos que entre la toalla hay otra más pequeña, que también está húmeda.
Nos vamos hacia un lugar donde tomamos el baño. El suelo está lleno de valvas de mejillones. El agua viene hacia nosotros y retrocede después, como si estuviéramos en la playa. En una de las ocasiones el agua trae una araña de agua. Se adhiere a mi pierna. Me la quito de encima. En otra ola, el agua trae una babosa. Ugrrr…. Está en mi tobillo!!! Me lo estoy pasando bien pero me quiero ir de allí. No me agradan estos bichos.
Entonces veo a mi madre que está muerta de risa. También está mi tío Miguel allí. Y mi abuelo Willy. Él sabe que me estoy divirtiendo y aprovecha ese momento para decirme: “Nena, no llores más y no te preocupes; ese chico no te conviene”.
Me voy de allí y ahora voy conduciendo mi coche pero el volante está en la derecha. Mariví viene conmigo de copiloto. Entonces, al pasar por delante de un sitio le indico a Mariví que es allí donde le decía un día. Ella intenta cogerme el volante todo el rato. Yo le digo que se esté quieta, que me va a tirar de la carretera.
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